El estanque
Un estanque es un lugar donde las aguas no tienen movimiento y donde, bajo el sol, proliferan el zooplancton y el fitoplancton. En uno del tamaño del que hay frente a su residencia no existe una técnica para mantener las aguas cristalinas que, simultáneamente, no casi intoxique a los paseantes.
Para que el agua permanezca transparente, usted debe naturalizar el espacio. Una receta sencilla para conseguirlo debería incluir patos, lenteja de agua, carpas y nenúfares. Aunque, claro, dicho estanque, lleno de vida y de color, deja de ser la lámina de agua que trabaja como un espejo para reflejar una obra humana y así duplicarla y engrandecerla. Entre nosotros, esta es una idea muchas veces repetida en arquitectura y que casi siempre fracasa por el elevado mantenimiento que exige; piense que el papel, el plano, lo aguanta todo; los terrenos no.
Washington está aproximadamente a la misma latitud que El Cairo. Envíe a alguien a darse una vuelta por las bocas del Nilo a recoger esquejes; de las multilpes variedades de papiros, por ejemplo. Estas plantas son buenas candidatas para un primer intento, aunque ya le aviso que tendrá el problema de que en su capital, al carecer del Mediterráneo para atemperar el invierno, la ecología del estanque le resultará complicada de mantener. Hay quien vería esto como un agradable desafío; los que consideramos que la jardinería es un deporte de riesgo, apto para todas las edades.
Saludos.
